La dimisión del trabajador es una de las formas más habituales de extinción del contrato de trabajo. Sin embargo, aunque se trata de una decisión unilateral del empleado, debe cumplir determinados requisitos legales para que no genere problemas posteriores.
En este artículo explicamos qué es la dimisión, cómo debe comunicarse, qué consecuencias tiene y cuándo puede impugnarse, desde un enfoque práctico y jurídico.
¿Qué es la dimisión del trabajador?
La dimisión es el derecho del trabajador a resolver voluntariamente el contrato de trabajo, sin necesidad de justificar la causa de su decisión. Se basa en el principio de libertad de trabajo y produce, una vez se cumple el último día de prestación de servicios, la extinción automática de la relación laboral.
Eso sí, para que sea válida, la dimisión debe cumplir una serie de requisitos formales y materiales.
Requisitos legales de la dimisión voluntaria
Manifestación clara e inequívoca de la voluntad
La dimisión debe reflejar una voluntad libre, consciente y terminante de poner fin a la relación laboral. Puede realizarse:
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Por escrito (carta de dimisión). Siempre es recomendable hacerlo de esta manera.
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Mediante medios digitales como correo electrónico o WhatsApp.
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De forma verbal.
Lo esencial es que la comunicación llegue al empresario o a una persona autorizada y que no deje dudas sobre la intención real del trabajador.
Obligación de preaviso
El trabajador debe respetar el plazo de preaviso establecido en el convenio colectivo aplicable o en el contrato de trabajo.
En ausencia de regulación específica, la práctica habitual suele ser de 15 días naturales.
Si no se respeta el preaviso:
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La dimisión sigue siendo válida.
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La empresa puede reclamar una compensación económica o descontar los días no preavisados del finiquito.
Durante el periodo de prueba no existe obligación de preaviso.
Consecuencias de la dimisión del trabajador
No existe derecho a prestación por desempleo
Una de las consecuencias más importantes de la dimisión es que no genera derecho a cobrar el paro, al tratarse de una baja voluntaria.
Solo en casos excepcionales —por ejemplo, cuando la dimisión esté viciada por coacción, intimidación o engaño— podría llegar a considerarse como despido.
Finiquito, pero no indemnización
El trabajador que dimite tiene derecho a recibir su finiquito, que incluye:
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Salario pendiente.
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Vacaciones no disfrutadas.
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Pagas extraordinarias no prorrateadas.
No existe derecho a indemnización.
Límites a la dimisión: el pacto de permanencia
El pacto de permanencia es válido únicamente si:
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La empresa ha financiado una formación que suponga especialización profesional.
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El plazo máximo de permanencia no supera los 2 años.
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Existe proporcionalidad entre la formación recibida y la limitación impuesta.
Si el trabajador incumple el pacto, podrá dejar de prestar servicios igualmente para la empresa, pero puede que esté obligado a indemnizar a la empresa.
Dimisión tácita y abandono del puesto de trabajo
¿Faltar al trabajo equivale a dimitir?
No necesariamente. La falta de asistencia injustificada no implica automáticamente una dimisión.
Para que exista dimisión tácita o abandono debe acreditarse una conducta clara y concluyente que demuestre la voluntad del trabajador de no continuar la relación laboral.
En caso de duda, los tribunales suelen inclinarse por considerar que existe despido y no dimisión.
Dimisión y vicios del consentimiento
Cuando la dimisión no es válida
La dimisión puede impugnarse si se demuestra que la voluntad del trabajador estuvo viciada por:
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Intimidación o amenazas.
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Engaño o dolo.
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Error grave.
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Situaciones de vulnerabilidad psicológica acreditada.
En estos casos, la baja voluntaria puede declararse nula y calificarse jurídicamente la baja como un despido nulo o improcedente.
¿Puede el trabajador retractarse de una dimisión?
La retractación sólo cabe durante el periodo del preaviso y siempre, además, que la empresa no haya actuado en consecuencia, por ejemplo, contratando a un suplente.
Una vez comunicada la baja a la Seguridad Social o aceptada expresamente por la empresa, la dimisión es irrevocable, salvo acuerdo entre ambas partes.
Asesoramiento legal en casos de dimisión
La dimisión del trabajador, aunque parezca un trámite sencillo, puede tener importantes consecuencias legales y económicas si no se realiza correctamente o si la empresa la interpreta de forma indebida.
En Manrique de Torres Abogados contamos con amplia experiencia en Derecho Laboral y asesoramos tanto a trabajadores como a empresas en:
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Dimisiones voluntarias.
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Conflictos por abandono de puesto.
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Impugnación de bajas voluntarias.
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Revisión de pactos de permanencia.
Consulta con un abogado laboralista antes de firmar o comunicar tu dimisión.

