El abuso de confianza y deslealtad en el ámbito laboral representa una de las causas más frecuentes y graves de despido disciplinario. En Manrique de Torres Abogados, entendemos la importancia de estos conceptos y sus implicaciones para trabajadores y empresas en Madrid. Te explicamos en detalle qué constituye el abuso de confianza y la deslealtad, así como las conductas que pueden llevar a la extinción del contrato.
Identificando el Abuso de Confianza y la Deslealtad Laboral
La relación laboral se fundamenta en la lealtad y la confianza. El trabajador tiene el deber de comportarse conforme a la confianza depositada por su empleador al incorporarse a la organización. El abuso de confianza es una manifestación directa de la transgresión del deber de buena fe contractual. Se agrava significativamente cuando el trabajador utiliza esa confianza para su propio beneficio o el de terceros, lesionando o poniendo en riesgo los intereses de la empresa. Este concepto funciona como un «cajón de sastre» para diversas conductas que, sin una tipificación detallada, vulneran la buena fe.
Asimismo, la buena fe contractual se violenta cuando el trabajador se arroga funciones diferentes a las que corresponden a su contrato de trabajo, incidiendo directamente en el principio de confianza que debe presidir la relación laboral. Un ejemplo claro es actuar con manifiesta extralimitación de facultades.
Conductas que constituyen causa de despido procedente
Diversas acciones se han calificado como abuso de confianza y deslealtad, justificando el despido procedente:
Actos en beneficio propio o de terceros
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Contratación con vínculos familiares: Un responsable de transportes que contrata únicamente con empresas con las que mantiene lazos familiares.
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No cobro de productos: Una cajera de supermercado que no cobra determinados productos adquiridos por una compañera.
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Contrataciones irregulares: Un director de residencia que contrata a una persona extranjera sin autorización y sin darle de alta en la Seguridad Social.
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Uso de instalaciones empresariales: Una trabajadora que, estando de baja por enfermedad, permite a un tercero utilizar el ordenador de la empresa para prestar servicios a clientes.
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Servicios profesionales durante el horario laboral: Una empleada pública que realiza servicios profesionales para terceros mientras disfruta de una reducción de jornada o situación de excedencia.
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Contratos de suministro irregulares: Un mando que suscribe contratos para su empresa y percibe cantidades que no se ingresan en la contabilidad.
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Favorecimiento en contrataciones: Una responsable que promueve la renovación de un contrato en condiciones favorables ocultando su relación personal con el trabajador.
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Manipulación de devoluciones: Un trabajador que incumple los procedimientos de registro de devoluciones haciendo constar reintegros sin que exista producto físico.
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Uso indebido de descuentos de personal: Un trabajador que utiliza un descuento reservado a empleados en beneficio de un tercero ajeno a la empresa.
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Venta de material a la competencia: Un trabajador que vende o cede material profesional a medios o empresas competidoras.
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Concesión indebida de bonificaciones: Un trabajador que aprovecha un fallo informático para conceder bonificaciones improcedentes con el fin de aumentar sus ventas o comisiones.
Incumplimiento de obligaciones
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Ausencias injustificadas: Un trabajador se ausenta de su puesto de trabajo sin autorización y lo oculta a la persona que debía sustituirle.
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Falta de vigilancia: Incumplimiento de las funciones de vigilancia por parte de un vigilante de seguridad.
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Desmotivación del equipo: Un responsable de grupo que deteriora el funcionamiento y la motivación de los miembros de su equipo.
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Parada no autorizada: Un empleado de seguridad en transporte blindado realiza una parada no autorizada durante el servicio, generando un riesgo para los bienes transportados.
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Cierre de establecimiento durante el servicio: Una trabajadora cierra una estación de servicio durante su turno nocturno, dejando de atender a los clientes.
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Cierre de centro sin autorización: Un director decide cerrar un centro o clínica sin autorización de la dirección, causando perjuicio económico a la empresa.
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Omisión de datos de jornada: Un trabajador encargado de supervisar a un equipo no comunica de forma veraz los datos relativos a la jornada laboral.
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Relaciones sexuales en el lugar de trabajo: Mantener relaciones sexuales durante el tiempo y en el lugar de trabajo.
Actos que no justifican el despido
No todo acto que podría parecer una deslealtad es suficiente para justificar un despido. Se ha considerado que no es causa de despido, por no constituir un abuso de confianza o deslealtad grave, lo siguiente:
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Sustitución de efectivo por adeudo: Cuando se trata de una práctica habitual tolerada dentro de la empresa.
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Cobro de indemnización por traslado: Aunque el traslado todavía no se haya producido, si existe una expectativa real de que ocurra.
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Uso puntual de herramientas de la empresa: Utilización ocasional de herramientas de la empresa sin ánimo de apropiación.
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Uso esporádico de fax o fotocopiadora: Utilización ocasional de medios de la empresa para fines personales.
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Llamadas telefónicas particulares esporádicas: Realización puntual de llamadas personales desde el puesto de trabajo.
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Leve descuadre en caja: Un error puntual en el registro de un producto que genera un descuadre de escasa cuantía.
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Uso de tarjeta de empresa para repostar: Cuando dicho uso ha sido autorizado o tolerado como compensación de gastos.
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Trabajo en otra empresa durante una excedencia: Cuando la empresa ha denegado el reingreso del trabajador.
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Información sobre evolución de obra: Falta de comunicación de determinados datos cuando la dirección ya conoce la situación.
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Golpear accidentalmente un vehículo de empresa: Daño leve producido de forma accidental durante la prestación del servicio.
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Aplicación de descuentos en compras: Cuando la cuantía económica es irrelevante.
Políticas internas y conflictos de interés
El incumplimiento de políticas internas, como ocultar una relación sentimental con un superior jerárquico o usar medios informáticos para fines particulares, no justifica un despido disciplinario si no se prueba que estas conductas interfieren en el desempeño profesional, causan perjuicio económico o afectan la operativa normal de la empresa. Es fundamental demostrar un impacto real y significativo para que el abuso de confianza y deslealtad se configure como causa de despido.
Asesoramiento personalizado
La interpretación del abuso de confianza y deslealtad en el ámbito laboral es compleja y requiere de un análisis jurídico experto. Si te enfrentas a una situación de despido por estas causas o necesitas asesoramiento preventivo para tu empresa en Madrid, en Manrique de Torres Abogados estamos aquí para ayudarte. Te ofrecemos una videoconsulta donde analizaremos tu caso particular.
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